
En el Día de Acción de Gracias la gente de fe, a lo largo de esta tierra, cuenta sus bendiciones a medida que le damos gracias a Dios, por su cuidado providencial en nuestras casas, en nuestras comunidades y en esta gran nación. Pero cuando nosotros contamos nuestras bendiciones, no podemos evitar pensar en aquellos que no han sido tan generosamente bendecidos.

Hace dos años el Papa Benedicto XVI convocó para este año el Sínodo de los Obispos en Roma. Obispos de diferentes partes del mundo fueron escogidos para representar a sus compañeros y tratar el tema: “La Palabra de Dios en la Vida y Misión de la Iglesia”. El Sínodo más reciente se llevó a cabo el año 2005 cuando los Obispos se enfocaron en la Eucaristía en la vida de la Iglesia.

Para la mayoría de los norteamericanos el Día del Trabajo es el final simbólico de la temporada de verano. El Congreso estableció el Día del Trabajo como un día festivo federal, en 1894. La primera celebración del Día del Trabajo ocurrió con un desfile de 10.000 trabajadores en la ciudad de Nueva York.
La semana pasada nosotros celebramos el aniversario número 232 de la libertad de nuestra nación. Cuando se trata de prácticas religiosas, algunas personas en la actualidad se están preguntando: ¿qué tan libre estamos? o ¿estaremos? o ¿deberíamos estar en varios años?, si vemos el futuro. Claramente nuestra libertad religiosa está asediada.

Este mes entre el 15 y el 20 de abril, el Papa Benedicto XVI hizo su primera visita apostólica a los Estados Unidos de América. El tema de su visita fue “Cristo Nuestra Esperanza”. El centro del mensaje papal durante este tiempo fue “el hombre necesita a Dios, de otra manera él permanece sin esperanza”.