Edición Impresa: 11/04/2008

Obama y McCain y sus posturas frente al tema de inmigración

En Portland, las víctimas de las redadas marcharon para pedir por sus derechos.
Foto de El Centinela por Kim Nguyen.

WASHINGTON (CNS) - No hace mucho tiempo los dos candidatos presidenciales principales apoyaban claramente los mismos enfoques para arreglar el sistema disfuncional de la inmigración estadounidense.
En el 2006 el nominado demócrata, el senador Barack Obama de Illinois, estaba entre aquellos que trabajaban para intentar aprobar el fallido proyecto de ley de reforma abarcadora de inmigración, coescrito por el candidato republicano, el senador John McCain de Arizona, y el senador Ted Kennedy, demócrata de Massachussets.
Aunque estaban en la misma página hace dos años, según se acercaba el 4 de noviembre de 2008, las distinciones entre los dos candidatos en cuanto al asunto se han tornado muy claras y diferentes.
Las declaraciones de ambos candidatos en cuanto a la política pública sobre la inmigración contienen muchos de los elementos promovidos por la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos (USCCB) en su guía de elecciones, “Formando conciencias para la ciudadanía fiel”. Pero la forma como Obama y McCain han enfocado sus metas divergen claramente de la política, con McCain ahora tomando el enfoque de aplicación de la ley, mientras Obama dirige su atención a una amplia gama de problemas a la vez.
“Ciudadanía fiel” requiere un plan de reforma que incluya “un programa de trabajo temporal con protecciones de los trabajadores y una vía hacia la residencia permanente; políticas de reunificación familiar; un programa amplio y justo de legalización; acceso a las protecciones legales, incluyendo el debido proceso judicial y programas públicos esenciales; refugio para aquellos que huyen de la persecución y la explotación; y políticas para atender las causas radicales de la migración”.
El proyecto de ley McCain-Kennedy del 2006 habría provisto una vía hacia la legalización para muchos de los estimados 12 millones de inmigrantes que están en el país sin documentos apropiados, habría reformado el sistema de inmigración familiar y habría creado un programa de trabajadores temporales.
Ese proyecto de ley y varias versiones subsiguientes redactadas durante el año siguiente no obtuvieron suficiente apoyo republicano para ser presentadas a votación en el Senado. La Cámara ha realizado audiencias sobre una variedad de proyectos de ley de inmigración, pero no ha llevado al pleno un amplio proyecto de ley. Los pocos proyectos de ley que han pasado por el Congreso y han llegado a ser leyes en los últimos años todos se han enfocado en un muro fronterizo y en medidas de aplicación de la ley.
Según progresó la campaña presidencial durante el año pasado, McCain dijo que él ya no apoyaría su propio proyecto de ley porque él ha llegado a creer que la frontera estadounidense-mexicana debe ser asegurada contra la entradade ilegales antes que cambios sean convertidos en ley o en políticas. El plan de inmigración en su sede de Internet de la campaña, dice que solamente después que los gobernadores de los estados fronterizos certifican que “las fronteras están aseguradas” él trabajará en otros asuntos de inmigración.
Esos pasos posteriores incluirían procesar “patronos que continúan empleando inmigrantes ilegales”, atender las demandas laborales para trabajadores inmigrantes y atender los retrasos de documentación en cuanto a la inmigración familiar y de los millones de inmigrantes indocumentados que ya están aquí.
El plan de inmigración de Obama apoya el enfoque de elementos múltiples referido como reforma abarcadora. Aunque él también habla de equipar mejor a los agentes fronterizos, a la vez él buscaría un programa de legalización que haga la inmigración familiar más fácil, según su sede de Internet.
Obama ha dicho que él impulsaría un proyecto de ley de reforma abarcadora de inmigración durante el primer año en su puesto.
Igual que el plan de Obama, el plan de McCain requeriría que los individuos indocumentados se inscriban, paguen multas e impuestos atrasados, pasen por verificaciones de antecedentes y esperen por el estado legal permanente detrás de los solicitantes que están solicitando la residencia mediante el proceso normal.
La propuesta de McCain añade: “El programa también asegurará que todos los extranjeros indocumentados se vayan o sigan la vía hacia la residencia legal”. Ésta no explica cómo eso funcionaría.
Una clave en el cambio de McCain en sus prioridades declaradas en cuanto a la inmigración yace en el énfasis en la “aplicación de ley primero” de la base del GOP.
La plataforma del Partido Republicano asume un enfoque más severo en cuanto a la inmigración en comparación al que tiene McCain. Éste dedica largas secciones a “la regla de la ley” como el principio dominante de la política de inmigración y dice: “Nos oponemos a la amnistía”. También dice: “El pueblo estadounidense” ha rechazado la idea de la legalización masiva. Este requiere terminar el muro en la frontera mexicana, negar fondos federales a las ciudades “santuarios” que no buscan activamente información sobre el estado de inmigración y se opone a permitir que los inmigrantes indocumentados tengan licencias de conductor.
También requiere un censo del 2010 que cuente “todas las personas que habitan legalmente en Estados Unidos”. Eso sería una reversión de la política de la Oficina del Censo y de sus esfuerzos concertados en los censos recientes de contar todo individuo sin importar su estado legal. La información del censo es usada para asignar fondos para las escuelas, la policía, los servicios de emergencia y otros programas provistos sin consideración al estado legal de residencia.
La plataforma del Partido Demócrata requiere la reforma abarcadora de inmigración en un lenguaje que refleja estrechamente el documento de posición de Obama.
Kevin Appleby, director de política de migración y refugiados para la USCCB, dijo que cree que como presidente tanto McCain como Obama “entrarían en el asunto”.
Aunque Obama ha aparentado estar más inclinado que McCain a impulsar rápidamente un proyecto de ley de inmigración abarcador, “podremos trabajar con cualquiera de ellos”, Appleby dijo.
“Cuando todo sea dicho y hecho, para el tercer año de la nueva administración cualquiera de ellos entrará de lleno en el asunto”, él dijo.
La inmigración no ha sido un gran factor en la campaña de ninguno de los candidatos, por lo menos no en inglés. En los medios en español Obama y McCain han emprendido una batalla de publicidad y comunicados de prensa.
El New York Times arremetió contra ambos candidatos por mentir el uno sobre el otro en cuanto a inmigración en anuncios en español. Éste llamó un anuncio de McCain acusando a Obama de ayudar a matar el proyecto de ley de reforma abarcadora del año pasado “una distorsión sorprendente”.
El editorial del Times dijo que el anuncio en retaliación de Obama “era igual de fraudulento”. Éste dijo que el anuncio “baboseaba al Sr. McCain como amigo y aliado desmedido de los restriccionistas como Rush Limbaugh, aunque el Sr. Limbaugh ha atacado durante mucho tiempo la moderación del Sr. McCain”.
El editorial señaló que “la inmigración estaba descompuesta mucho antes que los candidatos comenzaran esta repugnante guerra de anuncios y aparenta que se mantendrá de esa manera por lo menos la duración de esta campaña”.

*Tomado de Catholic News Service-Servicio Católico de Noticias.

AddThis Social Bookmark Button