Edición Impresa: 07/15/2010

Romeo Sosa trabaja para hacer escuchar la voz del jornalero

Romeo Sosa celebró los diez años de VOZ.
Foto de El Centinela por Juan Kis.

Ser jornalero y contar con el apoyo de una organización que vela por los derechos del trabajador es una gran ventaja, que se ha logrado gracias al trabajo de personas incansables como Romeo Sosa, quien está al frente del Proyecto VOZ.
Comprometido, gentil, trabajador incansable y sobre todo, una persona humana que vé la necesidad en el otro. Ese es Romeo Sosa, quien tiene una gran responsabilidad en VOZ. Labor que ha podido asumir porque él sabe lo que es trabajar una jornada y sufrir para poder tener un poco de dinero.
El recuerda cómo llegó a los Estados Unidos en 1991. “Estuve un año y regresé porque no me gustó para nada y porque empecé a trabajar en los campos de California piscando tomates, melones y sandías. Regresé en 1996 y vine directamente a Portland”.
Romero nació en una aldea llamada Choquiac en el municipio de Cantel, departamento de Quetzaltenango, Guatemala. Sus raíces culturales son uno de los valores que él ha puesto en favor de la comunidad hispana a través de su trabajo.
Romeo fue el director del comedor de la Iglesia de San Francisco y trabajó con los desamparados y algunos de los jornaleros que llegaban a comer a ese lugar. Desde entonces él vio de cerca la realidad del jornalero.
“Yo conocí el proyecto de jornaleros desde 1996, cuando era parte de una organización que se llamaba Workers Organizing Committee (WOC). En el año 2000, VOZ se independizó de WOC e inició como un proyecto de la Iglesia San Francisco. En septiembre de 2008 logramos obtener nuestro 501c3 como organización no lucrativa y es cuando se logra dar el paso de independizarnos de la iglesia San Francis ( como él le dice). Ahora somos 6 personas las que trabajamos para VOZ”.
Y esto lo dice con orgullo, porque muestra cómo poco a poco VOZ se ha ido fortaleciendo. Romeo Sosa, lleva 6 años trabajando con el proyecto, ya que entró en el año 2004.

El Centinela: ¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en favor de los jornaleros?
Romeo Sosa:
Que es una organización democrática en donde la toma de decisiones se hace en forma colectiva. Nuestro movimiento por la justicia social se basa en los principios de la no violencia y la resistencia como una forma pacífica que heredamos de nuestros grandes líderes como César Chávez, Martín Luther King y Monseñor Romero.

E.C.¿Qué experiencia ha puesto al servicio de VOZ?
R.S.
Desde que empecé a trabajar, uno de los requisitos era conocer la educación popular para tener un puesto dentro de la organización. En Guatemala trabajé para muchas organizaciones no gubernamentales, en las cuales la educación popular era parte de la filosofía de la organización. Es importante porque la educación popular es un método de educación para desarrollar liderazgo como una forma de aprender y enseñar colectivamente y poder transformar nuestra realidad.

E.C. ¿Tu fuiste jornalero?
R.S.
Sí, yo también fui jornalero. En Los Angeles trabajé como jornalero durante algunas semanas y luego encontré un trabajo estable. Cuando llegué a Portland, trabajé en las Labor Ready, porque no conocía la esquina y eran un tipo de agencia que ofrecía los servicios como el del Centro de Jornaleros que tenemos actualmente.

E.C. ¿Como ves la realidad del jornalero?
R.S.
La realidad de los jornaleros es de una vida incierta. Desde que te levantas no sabes si vas a conseguir trabajo o no. No sabes quién te va a emplear, si te dan equipos de protección en el trabajo y no sabes si te pagarán o no ese día. Lo que sí es cierto es que estás dispuesto a hacer cualquier tipo de trabajo que se te presente. Para un jornalero no hay trabajo duro. No hay calor o frío que lo pueda detener en la búsqueda de trabajo.

E.C. ¿Cómo ves la realidad de los inmigrantes ilegales que son jornaleros en esta crisis económica?
R.S.
No digo ilegales, sino indocumentados, porque creo que ningún ser humano es ilegal. Todos tenemos un lugar donde nacimos. La palabra ilegal ha adquirido una connotación racista, de desprecio y burla. Este epíteto ha evolucionado de ilegal a invasor, de criminal a terrorista.
Hablando de la crisis económica, veo que ha hecho más difícil la vida de los inmigrantes, especialmente los jornaleros. En nuestro Centro se ha incrementado el número de jornaleros que llegan a registrarse diariamente, pero ha bajado el número de trabajos. Hoy existe más variedad de personas como asiáticos, afroamericanos, americanos y mujeres.

E.C. ¿Qué es lo más triste que has visto?
R.S.
Que el 50% de jornaleros son víctimas del robo de salarios. A muchos jornaleros que después de trabajar horas, días y hasta meses se les niega su pago. Estos abusos y humillaciones pasan casi diariamente porque no existen castigos severos contra los patrones que los cometen. Me dan tristeza las continuas redadas selectivas que siguen siendo una realidad en nuestra comunidad. Para mí es el atentado más grande contra la unidad familiar y el sagrado derecho a vivir como familia.

E.C. ¿Cómo ves que la comunidad percibe al jornalero?
R.S.
Ha cambiado bastante en estos últimos 10 años. Un gran número de personas ahora vé al jornalero como alguien que contribuye en la comunidad, un trabajador, un padre, una madre que lo único que quiere es llevar el pan a la mesa para sus seres queridos.

E.C. ¿Cuál es tu compromiso si miramos hacia el futuro?
R.S.
Mi compromiso es seguir luchando para que al inmigrante se le vea con los mismos derechos y que goce de la misma protección constitucional que posee la comunidad anglosajona. También para promover y proteger los derechos civiles, humanos y laborales de los jornaleros.

E.C. ¿Que te gusta de ser inmigrante?
R.S.
Que somos valientes a pesar de las grandes dificultades que enfrentamos a diario, las deportaciones, las separación de las familias, la falta de empleo etc. Para mí, somos héroes que estamos haciendo historia y resistiendo en una forma pacífica toda esta ola de represión.

E.C. ¿Crees que tu experiencia ayudará a otros inmigrantes?
R.S.
Creo que todos aprendemos unos de otros, porque yo sigo aprendiendo de los jornaleros y los líderes de nuestra comunidad. El liderazgo de este hispano, ha llevado a consolidar un proyecto que trabaja por el vulnerable y el necesitado. Un proyecto que busca escuchar la voz del jornalero.

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