
La cena de aniversario de VOZ reunió a líderes hispanos y personas que apoyan la labor de protección del jornalero.
Foto de El Centinela por Juan Kis.
Salir cada mañana, muy temprano, para enfrentar la incertidumbre de encontrar un trabajo y el pago por ese salario, es algo que viven día a día los jornaleros. Esa incertidumbre hace más difícil la vida, si se trata de alguien que no cuenta con los documentos legales para trabajar.
El Proyecto VOZ en Portland ha querido que estos trabajadores, conocidos como jornaleros, tengan un respaldo en medio de la adversidad y la incertidumbre que enfrentan diariamente.
Esa labor se ha realizado durante 10 años y en este aniversario importante que se acaba de celebrar se ha querido invitar a la comunidad a participar de una cena, la cual se llevó a cabo el 18 de junio, como un espacio para celebrar esta década.
Al hablar con Romeo Sosa, él fue claro al explicar los logros. Entre tantas cosas, “hemos recuperado 300,000 dólares en salarios no pagos”, ya que los jornaleros son víctima del abuso de sus empleadores, que los recogen, los hacen trabajar y como saben que no tienen papeles, entonces se aprovechan y no pagan. Gracias a VOZ muchos de esos salarios se han recuperado.
Otro de los logros es la apertura del Centro de Jornaleros, que es un espacio digno y más humano para buscar trabajo. Sobre todo en invierno, pues los jornaleros tienen un lugar bajo techo y donde sentarse mientras esperan por una hora para laborar.
“Fuimos una de las organizaciones que creamos la Red Nacional de Jornaleros. También hicimos parte del proceso para crear el PIRC (Portland Immigrants Rights Coalition), además de que hemos trabajado con los sindicatos que lideran el tema migratorio pidiendo una reforma para defender los derechos de los trabajadores”, reiteró Romeo Sosa.
Esta década ha servido para “trabajar con los representantes del gobierno y buscar que los jornaleros sean escuchados y tomados en cuenta, sobre todo cuando se habla de la necesidad de una reforma migratoria. Estamos orgullosos porque hemos crecido como organización, pues pasamos de ser dos personas a 6 en la oficina donde laboramos diariamente”.
Y si miramos uno de los pasos importantes, podemos ver que al “lograr independizarnos y tener nuestro propio estado como organización no lucrativa (501c3) se ha dado un gran paso”.
Los jornaleros ahora son conscientes de sus derechos como trabajadores y sobre todo como seres humanos. “Se han creado programas educativos que llegan a los jornaleros para darles herramientas de trabajo en este país, con clases de inglés, clases de arte, música, computación, talleres sobre temas de salud y seguridad, además de actividades deportivas”, reiteró Romeo Sosa.
Al estar en la esquina, antes de contar con el Centro de Jornaleros, hubo mucho rechazo por parte de los dueños de los negocios y el vecindario. Hoy esto ha cambiado. “Hemos promovido el diálogo y la reconciliación entre los vecinos en donde está localizado el Centro de Jornaleros y también en las esquinas”.
La idea del jornalero ha cambiado durante estos años. “Se ha logrado humanizar y dignificar a los jornaleros ante la comunidad en general, a través de los servicios comunitarios que desempeñan como por ejemplo las campañas de limpieza, la remoción de grafittis, la construcción de la Plaza Latina. Este tipo de interacción ha servido para transformar vecinos, concejales y oficiales de policía”.
Al estar en un sitio como la esquina eramos muy vulnerables ante las redadas. Romeo Sosa explicó, que se han logrado detener las redadas de los agentes de inmigración, gracias al diálogo y la presión de la comunidad.
Aniversario
Al ver todos los logros es indudable la importancia de esta celebración de aniversario. “Es muy significativo para nosotros porque son 10 años de lucha y compromiso con la comunidad jornalera. Porque el tema de los jornaleros es una lucha constante para cambiar los corazones y las mentes”.
El dinero de la cena fue para cubrir parte de los gastos y cumplir la meta que se trazó de tener el presupuesto para este año. “Tenemos un presupuesto de $280,000 dólares y queríamos recaudar $12,000 dólares”.
En este momento se cuenta con 200 jornaleros en Portland y en promedio son 100 los que asisten al Centro de Jornaleros. “A pesar de que la economía no ha mejorado y los jornaleros están desesperados buscando trabajo, si no consiguen en el centro, deciden salir a la esquina para probar suerte”.
Finalmente, Romeo Sosa dijo que lo más difícil de estos 10 años ha sido “cuando los grupos anti imigrantes han llegado a protestar. Esto será una lucha constante, además de conseguir trabajo para todos los jornaleros que no tienen protección contra el robo de salarios por la falta de sus documentos”.
Los logros han sido muchos y también los retos de estos 10 años. Ellos seguirán trabajando en VOZ.