Edición Impresa: 04/22/2004

Mel Gibson defendió 'La Pasión'

Produce llanto. Produce tristeza, Produce dolor. Produce desmayos y produce hasta infartos del miocardio, como ya ocurrió en una sala de cine de los Estados Unidos, donde falleció una espectadora que presenciaba la cinta.
Todo eso se conjuga en la película ‘’La Pasión de Cristo’’, filme que ha causado más de una controversia pero que, en el fondo, como dicen los críticos del séptimo arte, los católicos, los adventistas, los bautistas y hasta un buen sector judío, “es una cinta basada en las verdades discutibles o no, que están en las Sagradas Escrituras’’.
Mel Gibson, su director, es un católico ciento por ciento. Es más, es un católico, apostólico y romano a la usanza antigua. Es decir, que le gusta escuchar las misas en latín y que se mantiene como un verdadero feligrés semana a semana.
Por eso ha dicho Gibson a los cuatro vientos que “La Pasión de Cristo’’, interpretada por James Caviezel, quien hace el papel de Jesucristo, y Mónica Belucci, en el de María Magdalena, que “ni yo ni la película es antisemita; es una cinta con la intención de inspirar y no de ofender’’.
Algunas Opiniones
El reverendo Richard Harris, pastor bautista, en declaraciones para el matutino “The Atlanta Journal’’, sostiene que “he dado sermones sobre esos acontecimientos durante muchos años, pero verlo visualizado de forma tan gráfica fue una lección de verdadera humildad’’.
Pese al estricto control que hubo antes de que la cinta fuera exhibida públicamente, personajes como Abe Foxman, miembro de la Liga Antidifamación de los judíos, pudo presenciarla en privado, y declaró que “los judíos aparecen en el filme como sedientos de sangre, los romanos se muestran como pobres, amorosos y amables. Me sorprendió de manera profunda, me entristeció y me horrorizó un poco’’, agregó en una entrevista radial.
El dirigente de la liga confesó que “estábamos preocupados antes de presenciarla, de que la misma representara a los judíos, a la comunidad judía, de una forma que hemos experimentado históricamente, al ver la Pasión de los últimos días de Jesús utilizada para incitar no sólo una pasión de amor en términos del cristianismo, sino que al mismo tiempo sirva para inculcar e incitar el odio hacia los judíos’’.
La curiosidad que había despertado la película se rompió el pasado Miércoles de Ceniza, 25 de febrero del año en curso, cuando fue estrenada en cientos de salas de exhibición con llenos completos, algo así como en unas 4.000, esperándose una recaudación récord antes de que concluya la Semana Santa, la tradicional cita católica que conmemora la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo para el mundo católico.
Otros conceptos
‘’Mel Gibson refleja en el filme de una manera fiel lo que ocurrió en las horas finales de la vida de Jesús, pero es muy poderosa y le presta un gran servicio al mundo cristiano y a los creyentes en general’’, sostuvo el Hermano Chad, miembro de la Sociedad Católica de San Juan, de la ciudad de Chicago.
La película que tuvo un costo de 25 millones de dólares, totalmente financiada de manera personal por su director, Mel Gibson, es catalogada por el reconocido crítico de cine Michael Medved como “una película que no es para niños’’, añadiendo que “las sangrientas escenas de las golpizas previas a la crucifixión de Jesús, hacen que la película sea la mejor de cualquiera otra versión que hasta ahora se haya llevado al cine sobre tales hechos’’.
Richard Corliss, crítico de la Revista Time, sostiene por su lado que “es una película que contiene una de las historias más sangrientas del ser humano jamás contadas’’; al tiempo que Davis Denby, afamado comentarista de la Revista New Yorker, confesó que “la violencia abrumó la película y es una de las más crudas en la historia del cine’’.
La cinta ha llamado poderosamente la atención a múltiples integrantes de los grupos evangelistas y protestantes de los Estados Unidos, especialmente a los radicados en estados como Alabama, Oklahoma, Indiana, Texas, Arkansas, Georgia y Tennessee, entre otros, en donde sus miembros han concurrido en grupos de hasta cien personas, para adquirir los boletos de entrada para presenciarla.
El presidente de la Motion Picture Association of América, Jack Valenti, ejecutivo que ha presenciado cientos de películas, aceptó que “lloré de la emoción después de la exhibición’’, pese a que descarnadamente sabe que se trata de una “cinta que muestra una extremada violencia’’.
Por otro lado, David Horowitz, el presidente del Center For The Study of Popular Culture, quien es un judío clasificado como conservador, luego de presenciar la película, le dijo a la revista Outreach que “no es una cinta antisemita; ni Jesús ni sus discípulos reniegan de la naturaleza de la raza judía’’, subrayando que “la cinta es, además, fiel a las Sagradas Escrituras y, por lo tanto, muestra cómo fueron los fariseos los que exigieron que lo mataran’’.
Empero para Gonzálo Balderas, profesor de crítica histórica sobre Jesús en la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México, mira esa época en la vida de Jesucristo con una óptica diferente al precisar que “Pilatos no era una persona asustadiza; era un hombre que representaba el poder imperial y tenía que actuar en función de la aplicación de ese poder’’ . Entonces, agrega el autor del libro “Jesús de Nazareth, una recuperación de su historia desde los Evangelios Sinópticos’’, que “si los miembros del Sanedrín le llevan a un judío que es una amenaza para el Imperio Romado, él (Pilatos) tenía que ser prudente políticamente hablando y por eso, tuvo que actuar de esa manera’’.
Más comentarios
Mientras tanto, para el cineasta italiano Franco Zeffirelli, quien fue director de Mel Gibson en la película Hamlet, destacó que “Mel padece de una siniestra atracción por la más desenfrenada violencia en esta cinta’’, refiriéndose a las crudas tomas de la versión. Y sostiene que “el espectador sale de la sala de exhibición acongojado y hecho pedazos’’, por lo cual no aconseja que sea vista por los menores de edad.
Para el New York Times se trata de un filme con experiencia dolorosa y deprimente; el Washington Post sostiene que es “casi pornográfica’’ en su brutalidad y Newsweek sentencia que es “resueltamente salvaje’’.
Patrick Golstein, comentarista de Los Angeles Times, confiesa sobre Mel Gibson que “al principio cuando decidió gastar tanto dinero en una película así, todos pensaban que estaba loco, pero ahora parece más loco que una cabra’’.
El director Mel Gibson sostuvo, por otro lado, durante una entrevista para la televisión de Estados Unidos, que “el antisemitismo no es cristiano y un pecado así iría en contra de los pilares de mi fe cristiana’’, respondiendo a una pregunta de la periodista Diane Sawyer, explicando seguidamente que “la película como tal, no condena a una raza por la muerte de Cristo’’.
Finalmente, en un comunicado de prensa del Estado Vaticano, emitido en Roma, sobre una presunta manifestación de aprobación por parte de su Santidad Juan Pablo II sobre la calidad de la película, negó tal versión y precisó que “no es costumbre de Su Santidad, El Papa, expresar o dar a conocer juicios públicos sobre trabajos artísticos’’.

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