Edición Impresa: 05/11/2004

II. Vietnam dejó la guerra en el pasado

HO CHI MINH, República Socialista de Vietnam–Cargando mi morral de soldado, oloroso a humedad, lleno de algunos regalos para los huérfanos, poca ropa y muchos recuerdos, regresé a Vietnam en enero. Recuerdo que partí en la primavera de 1969, después de pasearme un año por este interesante sitio del mundo. Como muchos ex-soldados, siempre quise regresar para ver cómo había salido todo después de la guerra.

Después de pasar 8 días viajando por el país, incluyendo una visita a Hanoi, me quedé impresionado con el progreso de esta gente indómita. A uno se le haría difícil creer que una guerra de 30 años se llevó a cabo aquí. Vietnam sigue siendo un país atrasado según nuestro criterio. Pero por primera vez en este siglo, la gente está libre de la dominación extranjera. Ya nadie los está tratando de matar. Estos son logros excepcionales para estas personas gentiles y con determinación que pelearon contra sus vecinos, los Chinos, por 1,000 años cada uno, y luego contra japoneses, franceses, estadounidenses, los Jimeres Rojos y luego contra los Chinos de nuevo. Estas batallas sangrientas han definido la personalidad de estas personas estoicas.

La Guerra

Más de 3.4 millones de vietnamitas perecieron en la Guerra americana, como se recuerda este trágico hecho. El norte perdió más de 1 millón. Muchos de los que perecieron en el Sur fueron civiles. Hasta hoy todavía le faltan 300,000 tropas al norte. Casi 3 millones de refugiados fueron creados en el Sur, donde la batalla se libró en el campo. Quince millones de toneladas de bombas fueron lanzadas, es decir, casi el doble de las que se lanzaron durante la Segunda Guerra Mundial por todos los países involucrados de Europa y Asia.

Las rutas de infiltración en el Sur, parecían los cráteres de la luna, por los ataques de los B-52.
Seis millones de acres del hermoso paisaje fueron empapados con 20 millones de galones de herbicidas tóxicos y defoliantes. En la actualidad, todavía se vé el impacto que causó la guerra en la vegetación. La infraestructura de Vietnam del norte fue nivelada.

Travesía

El viaje fue todo un éxito. El vuelo entre San Francisco y Hong Kong tomó 14 horas, en un 747 Cathay Pacífico apiñado de Chinos, Vietnamitas, Malaisios, Nepaleses e Indios del este de la India, la gran mayoría con sus bebés y niños. Del aeropuerto brillante y nuevo de Hong Kong tomamos un vuelo de dos horas a Ho Chi Minh, antes conocido como Saigón, con una población de 6 millones de habitantes. Cuando empezó a descender el avión, nos pidieron tomar fotos del aeropuerto.

Muchos de los que estaban abordo eran Vietnamitas con ciudadanía estadounidense, regresando a su tierra natal para celebrar el nuevo año lunar con sus familias. Al aterrizar, la gente soltó gritos de alegría seguidos de aplausos.
Los recién llegados son algunos de los aproximadamente 3 millones de Vietnamitas quienes viven en el extranjero, 1.8 de estos residen en EE.UU. El resto están dispersos en 70 países diferentes, principalmente Australia y Francia y mandan casi $2 mil millones de dólares a sus familiares en Vietnam cada año, la mayor parte acaba en el Sur.

Al arribar a la pista del aeropuerto, me asomé por la ventana medio esperando ver los aviones supersónicos de propulsión a reacción y aviones de carga camuflados con el color olivo apagado que aparecían atiborrados en el aeropuerto durante la guerra. Ahora, un puñado de helicópteros fabricados por los Soviéticos con sus rotores doblados hacía atrás, se ven estacionados bajo una trinchera de concreto de 3 pies de ancho, la cual durante la guerra protegía contra los ataques de cohetes y morteros, a todos los aviones de guerra, con un valor de $40 millones de dólares. Algunas torres de vigilancia de concreto en puntos estratégicos todavía permanecen en su lugar.

En nuestro viaje de dos horas a Hong Kong ganamos una hora, colocándonos en una zona del tiempo 15 horas adelante de la costa oeste de EE.UU. La temperatura era de 86 grados Fahrenheit y la hora, alrededor de las 10.00 de la mañana del domingo.

Ver la primera bandera roja con una estrella amarilla, la bandera nacional vietnamita, fue un duro golpe. Nosotros los soldados estábamos acostumbrados a la bandera rojo y azul con una estrella amarilla del Frente de Liberación Nacional, el Viet Cong.

Llegamos a la puerta del aeropuerto donde se veían también aerolíneas de Tailandia y Malasia. Muchos de los Vietnamitas que regresaban traían consigo enormes cajas llenas de regalos que pronto llenaron el pequeño carrusel de equipaje.
El fotógrafo Le Vu y yo cambiamos dólares a dong: 800,000 dong equivalen a $50 dólares. Más de mil personas esperaron fuera del aeropuerto bajo un sol intenso,de pie tras las barricadas, esperando la llegada de sus seres queridos. Le Vu, quien viajaba conmigo fue un refugiado. El y yo partimos de Portland el día que volvió a abrirse el aeropuerto después de la tormenta de nieve y hielo.

El traslado al hotel resultó ser un viaje en el tiempo. Ya no se encontraban las trincheras con bolsas de arena, tropas armadas ni escoltas militares. En su lugar se ven miles de Saigoneses montados en sus nuevas motocicletas Honda.
Ya en el hotel, cerca del mercado central de la ciudad, nos comunicamos con la familia de Le Vu para dejarles saber que habíamos llegado bien y ponernos de acuerdo para verlos pronto.

Nuestro primer paseo, entra la cantidad de gente, fue encompañía de una sobrina de Le, quien vino a vernos en bicicleta. Almorzamos en el restaurante Pho 2000 Noodle Shop, tienda de pastas Pho 2000, donde cenó Bill Clinton en su visita a Vietnam en el 2000. Una fotografía a color del sonriente expresidente, abrazando al dueño aparece prominente en la pared y es imposible no verla.

Cuando salimos del sitio, presenciamos cómo los miembros de la fuerza de seguridad patearon brutalmente a un limosnero anciano demacrado, quien nos había pedido ayuda. Una mujer, sin nariz ni labios, removidos por las quemaduras, nos extendió su mano también pidiendo dinero. Aparentemente los oficiales consideran que los limosneros dan una mala imagen del lugar porque impiden que la creciente industria del turismo florezca.

El ambiente

Los bulevares anchos, con grandes árboles por lado y lado son llamados el "Paris del Oriente", estaban saturados de bicicletas, motonetas, taxis Toyota, carros, camionetas y autobuses importados. De vez en cuando se ve pasar también un vehículo militar entre el congestionado tráfico. Las Lambrettas de tres neumáticos que fueron los burros de carga de la división civil durante la guerra han desaparecido. Los vendedores ambulantes rentan el espacio de las banquetas, repletas de gente, que se encuentran frente a las tiendas y edificios, ofreciendo todo tipo de servicios, desde masajes faciales y corte de cabello, hasta reparación de bicicletas y afinación de motonetas. También se vende agua de coco y uno se puede llevar el coco, al igual que todo tipo de delicias.

Las motocicletas navegan entre el tránsito constantemente, pitando incesantemente y creando un ambiente inconfundible que sirve para distinguir a Vietnam. Muchas de las mujeres llevaban puestos guantes, cubriéndose desde las manos hasta el hombro y máscaras en el rostro, para protegerse del sol y la contaminación, causada por el tumulto de automóviles.
Dentro de las construcciones arquitectónicas, se pueden apreciar las glorietas diseñadas por los Franceses, las cuales contienen enormes estatuas patrióticas, que muestran el juramento: "a la madre patria nunca se le olvidará".

Muchos de los hoteles modestos que se han construido, incluyen en su nombre las palabras: “libertad y victoria”. Los Cybercafés aparecen en casi todas las esquinas como una muestra de modernidad. Hasta hace dos años, no se veía ni uno. Igualmente, se están construyendo casas lujosas de 6 pisos, pero algunas son tan estrechas que tienen sólo 15 pies de ancho. Los tanques de acero inoxidable, ubicados en las azoteas, sirven para crear la presión de agua y para un buen observador no pasarán desapercibidas las antenas de televisión que aparecen por todas partes.

Le Vu: compañero de viaje

Los parientes de Le Vu, mi amigo vietnamita, se sorprendieron al ver el video de nieve y hielo grabado en Portland. Su padre fue un oficial de alto rango en el ejército de Vietnam del Sur. Uno de los hermanos de Le es doctor y recientemente se convirtió al catolicismo. Una de sus hermanas está casada con un farmaceuta y algunos de sus sobrinos se han graduado de la universidad y trabajan para empresas como General Electric.

Después de la bienvenida, nos fuimos de paseo por la ciudad en las motocicletas de la familia. Un paseo nocturno inolvidable dentro de las memorias de este viaje.

Otra de las cosas que tengo que comentar en este artículo,es el uso que pueden dar los vietnamitas a sus motonetas. Vimos familias de 5 o 6 personas viajando en las motonetas. El más pequeño iba de pie en el asiento para ahorrar espacio. Todos se movilizan en este medio de transporte sin problemas.

Una de estas se adelantó, con una docena de globos inflados con helio a cuestas. Otra cargaba una maceta con una planta de 6 pies de altura. Y otra me sorprendió porque llevaba varillas de metal de 30 pies de largo que sobresalían al frente y atrás. Otra llevaba 2 bolsas de 100kg de arroz amarradas a su motoneta. Pero uno de los más insólitos, cargaba 2 láminas de tabla roca ue podían medir entre 4 pies de largo por 8 de ancho.

El medio de transporte

Y no sólo objetos de construcción. No, en Vietnam las personas transportan de todo en las motonetas, por ejemplo, patos gallinas y pájaros cantores amarrados al asiento. Un joven emprendedor llevaba dos enormes puercos muertos amarrados a la espalda, mientras que sus cabezas y pies sobresalían por lo menos tres pies a cada lado.
Aunque ocasionalmente estaban presentes policías de tránsito en motocicleta vestidos en trajes color beige y cascos, al estilo de la Policía Vial de California, nadie parecía obedecer al reglamento de vialidad básico, con la excepción de la señal del Pare.

A pesar del caos, solamente vimos un accidente esa noche, pero durante nuestro viaje, vimos otros accidentes. El periódico diario en inglés, el Vietnam News “Noticias Vietnamitas”, reportó que durante nuestra visita un promedio de 32 personas murieron diariamente en accidentes de motocicleta y cientos resultaron heridos.

La Base Militar en la que trabajé con el campamento, durante mi estancia en Vietnam quedaba a 20 millas al norte de la ciudad, en lo que antes era una plantación de caucho. A diferencia de los australianos quienes establecieron su regimiento de infantería en una plantación cerca del mar, quedándose con la mayoría de los árboles, nosotros cortábamos todo dejando solamente el nombre: “Plantación”. Raramente visitaba Saigon, o sea, Ho Chi Minh, pasando la mayoría de mi tiempo en las 11 provincias alrededor de la ciudad que componían la zona táctica de las 3 compañías militares. Yo fui entrenado para ser un oficial de infanterí a y termié como reportero viajando por todo el país.

Memorias

Recordé el Hotel Continental donde Somerset Maugham y Graham Greene se hospedaron. También reconocí la catedral, el teatro de la ópera y el palacio presidencial. El barrio ha sido transformado en todo este tiempo, desde la desolación que deja la guerra hasta llegar a ser uno con gran estilo como el centro de Manhattan.

El hotel Caravelle, propiedad Francesa, también se ha transformado gracias a la construcción de tantos pisos.
La calle Tu Do Street antes “Oropel”, era un lugar donde solían encontrarse narcotraficantes y prostitutas. Ahora ha cambiado de nombre y se ha reconstruido gracias a las tiendas elegantes a donde llegan a comprar quienes tienen dinero. Los carteles diseminados por todas partes, anuncia n la presencia en el país de Samsung, Hitachi, Compaq, Deutsche Bank y otras multinacionales. Todos los árboles en las ciudades de Vietnam tienen los troncos pintados de blanco, al estilo francés de los años 50s.

Fe

Cientos de fieles estuvieron de pie en las escaleras y el atrio de la catedral, sin poder ingresar al templo estilo gótico francés, que ya estaba lleno para oír la misa de las seis de la tarde en domingo. Posteriormente, el hermano y sobrino de Le describieron sus vidas en una reunión al estilo de Vietnam.

El sobrino, un estudiante que vive con su madre, da todo el dinero que gana a su familia. Si tiene suerte, eventualmente obtendrá un trabajo con una empresa buena y esperará ganar $100 dólares mensuales. Los empleados que ganan más de $230 dólares mensuales, tienen que pagar impuestos. Si el sobrino espera casarse, necesitará la ayuda de sus padres, además de la asistencia de los padres de la novia. La tradición sostiene que la nueva esposa vaya a vivir a casa de sus suegros.

Por otra parte, vimos que la atención médica es gratuita en Vietnam. Muchos médicos atienden consultorios privados que están ocultos, además de sus trabajos con el gobierno, con la esperanza de ganar dinero extra.
Los oficiales del partido Comunista y miembros de la nueva élite, pueden pagar más para recibir atención especial. La corrupción abunda. Todos están buscando la manera de solucionar la situación económica que crea el tener un sueldo tan malo.

El hermano de Le Vu gana $140 dólares mensuales como capataz de los trabajadores de mantenimiento de un hotel. El está feliz por el simple hecho de tener un trabajo y es un ejemplo de muchos vietnamitas que simplemente tratan de asegurar suficientes ingresos para contar con la comida del día.

Población

El 80 por ciento de la población tiene menos de 40 años. El 60 por ciento, nació después de que terminó la guerra en 1975. La restricción del gobierno de tener dos hijos por pareja, no se cumple por parte de la población.

Todos estos aspectos de la vida en Vietnam hicieron muy interesante nuestra visita. Para continuar con el plan que habíamos trazado, el lunes rentamos un auto, con chofer y nos fuimos por la antigua ruta francesa colonial número 13, para ver el paisaje que ofrecen las plantaciones de caucho de Terres Rouges, alrededor de Loc Ninh cerca de la frontera con Camboya.

Fue un recorrido especial, pues pasé un tiempo allí durante los años 60s. Está área se conocía por la tremenda batalla que ocurrió en el sur al final del camino de Ho Chi Minh, una carretera de 1,050 millas que se extiende desde el norte del país.
Mas de 2 millones de tropas comunistas hicieron el viaje al sur, que para unos tomó 4 meses. Muchos nunca llegaron, víctimas de bombardeos, emboscadas, culebras venenosas, animales salvajes, enfermedades y cansancio. El camino original fue una maravilla de la ingeniería; no era un solo camino, era como una combinación de caminos y senderos que daban muchas vueltas por Laos y Camboya. A pesar de los bombardeos a toda hora, los vietnamitas del norte, mantenían el flujo de tropas y provisiones al sur.

Actualmente Hanoi está construyendo una carretera para todo tipo de clima sobre la ruta, en un proyecto que durará 20 años y comunicará a Ho Chi Minh y Hanoi.

En la época de la guerra, haber conducido sobre la ruta 13 en un Toyota Sedan en mal estado, habría sido un suicidio, pues las bases de apoyo armadas sobre la frontera en muchas ocasiones fueron controladas completamente desde el aire, por la falta de seguridad.

Cuando nos aproximábamos a la frontera camboyana, fijé mis ojos en los árboles que bordeaban los arrozales, esperando que el sonido de armas automáticas y cohetes B-40 anunciaran nuestra llegada a la zona de muerte en una emboscada. Nada sucedió. Todo está en la memoria, me dije a mí mismo. Los vietnamitas han olvidado la guerra con mas éxito que muchos de los estadounidenses. La mayoría de la gente aquí es demasiado joven para recordar la guerra y los mayores han dejado todo en el pasado. Ellos ya han perdonado.

Phu Bai

Otro de los destinos de nuestro recorrido, fue Phu Bai, la antigua base estadounidense ubicada al sur de Hue, donde descendimos de noche y en medio de un fuerte aguacero. Pienso que el piloto australiano que dirigía los controles del avión debe haber sido un piloto de aviones de carga, porque aterrizó tan fuertemente que varios pasajeros se quedaron sin aliento.
Al llegar, tomamos un autobús para viajar 10 millas hacia Hue, que esta ubicado en el centro de Vietnam.
Es importante anotar que cada región en Vietnam es distinta y tiene su propio ritmo. Las diferencias entre Hanoi y Ho Chi Minh son como las diferencias entre Boston y Nuevo Orleans, porque hasta los dialectos son diferentes. La fuerza económica la ejerce Saigón y en Hanoi opera el gobierno.

Hue, por su parte, con una población de 1.05 millones de habitantes es la capital de la lluvia, con casi 9 pies de precipitaciones por año. Esta histórica ciudad es pequeña y pacífica, muy serena si se compara con el caos que reina en Ho Chi Minh. En Hue hay más bicicletas y modelos antiguos de motonetas, pero también hay más vallas protectoras frente a las casas — mucho menos que proteger — en una señal de la realidad económica que existe fuera de las grandes ciudades.

Será inolvidable la bienvenida calurosa que recibimos delas Hermanas de la Visitación que dirigen un kinder en Hue. La hermana John Bosco, de 70 años, habla perfectamente vietnamita, francés e inglés. Regresó a casa en 1971 y fue profesora en la Universidad de Hue. Se le prohibió enseñar cuando los comunistas tomaron el control y después la encarcelaron por tres años. Ella regresó a Hue el año pasado.

Igualmente, dos seminarios Católicos operan en Hue. Uno de los seis en toda la nación, cuenta con la aprobación gubernamental de sus candidatos al sacerdocio. Hay otro grupo clandestino más grande de seminaristas quienes estudian de día y regresan a sus casas de noche. Una monja amable nos dijo que ella ha observado que una gran cantidad de bebés están naciendo con defectos y enfermedades, que para muchos son el resultado de los defoliantes utilizados por el ejército estadounidense, con el fin de quitar la sombra de los árboles a las tropas comunistas.

Esta información coincide con la dada a conocer por la Administración Estadounidense de Veteranos, que a finales de los 90s dijo que finalmente se ha aceptado que hay una condición “presumible” de que una docena de enfermedades entre los veteranos vietnamitas se puede atribuir a la contaminación ambiental con el “AgentOrange”.

Se come de todo

Son muchas las cosas que se pueden comentar de Vietnam, pero una de las más importantes es la comida vietnamita. Pienso que cuando las personas del occidente llegan a un restaurante en esta parte del mundo, se les ofrece un sin fin de aperitivos de pescado, carne y vegetales, todos en su salsa en el cual mojarlo. Después, aparecen platos llenos de arroz. La comida es sabrosa y se puede acompañar con la tradicional cerveza local, que se vende en lata.

Otra de las experiencias inolvidables de este viaje, fue el viaje que hicimos por el Río Perfume, para ver una antigua pagoda. El tráfico flotante de esta zona incluye sampanes motorizados, en los cuales se pueden ver familias enteras a bordo.
Después visitamos el Citadel, sitio donde se libró la batalla feroz durante los ataques Tet en 1968, cuando las tropas del ejército norvietnamita se escondieron bajo tierra y fue necesario usar fuerza armada, que llevaron a varias semanas de lucha ininterrumpida entre las tropas.

Durante el recorrido nos encontramos grupos de turistas franceses, australianos y de Nueva Zelanda. El recorrido es muyinteresante pues se pueden apreciar al oeste las montañas Tuong cuyos picos quedan tapados por las nubes. Esta es la cordillera que forma la espina dorsal de Vietnam. Aquí bajo una cubierta frondosa de tres capas es donde se reunieron los del ejército del norte de Vietnam antes del ataque en Hue. La provincia Quang Tri sigue siendo un lugar que causa miedo. Un poco hacia el norte es que se encuentra la antigua zona desmilitarizada. Una línea de 5 millas de ancho y 39 de largo que sigue el río Ben Hai.

Bajo un cielo nublado, el día siguiente nos dirigimos al norte agarrando la carretera nacional número uno a Lavang casi llegando a Quang Tri que fue destruido en una ofensiva durante la Pascua de 1972. En ese entonces la carretera estaba atascada de restos de vehículos militares. Se decía que uno podía caminar las 50 millas enteras sin tocar el suelo.
Aún ahora, la mitad de la Provincia Quang Tri no se puede utilizar por los campos minados sin cartografiar y agua de pozo contaminada por fumigaciones tóxicas. Treinta y ocho mil personas han muerto en explosiones de campos minados en todo el país desde el fin de la guerra; miles mas heridos.

La antigua iglesia de construcción francesa en Lavang, el centro Mariano de Vietnam, fue dañada gravemente durante la batalla. Solamente queda la fachada. Peregrinos vienen diario a alabar. Los vietnamitas creen que María le apareció a unos habitantes del pueblo en 1798 cuando se fugaron al bosque para buscar refugio de persecución violenta de los católicos.
La estudiante Nguyen Thi Minh de Danang que visitaba durante los días festivos, también visitaba el santuario ese día. Desde su punto de vista, la vida es mejor ahora en la Provincia de Quang Tri, particularmente desde 1986, cuando el gobierno aflojó el control del país. Reconoce que Hanoi ha gastado mas dinero en las ciudades y menos en las provincias. Piensa quedarse, esperando que se materialicen los planes para una refinería de petróleo.

Vietnam ya tiene una refinería en el sur del país. Se piensa que petróleo y gas natural abundan cerca de la costa de Vietnam. El campo mas prometedor se encuentra en un grupo de islas que China también clama. Vietnam también tiene depósitos de manganeso y fosfato, mas aparte mangos y las frutas mas ricas que puedas imaginar. Las fuerzas expedicionarias francesas le dieron el nombre de "La Calle Sin Alegría" a este tramo de 50 millas de carretera al norte de Hue, puesto al amargo combate que ocurrió aquí entre las dunas de arena y los pantanos de sal.

El tren de la reunificación con sus 12 vagones corre sobre un solo riel que está paralelo a la carretera número uno. Le toma cuando menos 34 horas recorrer las 1,078 millas de Hanoi a Saigón.

Al regresar a Hue en la lluvia, nos asomamos a las casas de ladrillo que ahora se encuentran por la carretera en los pueblos que pasamos. Las casas tienen luz, luz fluorescente y televisores, que reciben 2 canales. Cada hogar también tiene un altar adornado con luces de color donde la familia pone flores recién cortadas y ofrendas de comida diario. Los vietnamitas tienes un gran respeto hacía sus padres y ancianos y honran a sus antepasados.

En las montañas occidentales se encuentran los restos de la base de combate de Khe Sanh y otras bases de armas de fuego que ahora son atracciones turísticas. A fines de 1967 y principios de 1968, la vigésima sexta infantería reforzada de marina se defendió de ser rodeada por 5 divisiones del ejército Norvietnamita. El mando estadounidense utilizó bombarderos B-52 como apoyo táctico del aire para detener el ataque.

El incremento gradual fue una trampa por los generales del ejército Norvietnamita para no llamar la atención a los inminentes ataques Tet que ocurrían simultáneamente por Vietnam del Sur empezando el 31 de enero, incluyendo infiltraciones zapadores de la embajada estadounidense.

La ofensiva Tet resultó ser un desastre para las fuerzas comunistas. Pero el apoyo para la guerra efectivamente llegó a su fin en EE.UU. La frente nacional de Liberación perdió 40,000 de sus mejores soldados en los ataques y nunca surgió de nuevo como una fuerza de combate.

Tropas del ejército Norvietnamita se encargaron del combate. Protestas contra la guerra en EE.UU. escalaron dramáticamente después de Tet, seguidos por los atentados del estado de Kent, el asesinato de Martin Luther King, Jr. y la decisión del presidente Lyndon Johnson de no buscar la reelección.

Esa tarde tomamos un vuelo a Hanoi en otro avión de la aerolínea Vietnam Airlines, esta vez navegado por una tripulación vietnamita. Esta ciudad de 3.5 millones de habitantes se encuentra en una curva del río rojo en un terreno aluvial protegido por diques y canales construidos originalmente como defensa contra merodeadores chinos.

La temperatura estaba a 66 grados Fahrenheit, y casi todos vestían con ropa de invierno con gorros para no tener frío. Le y yo traíamos pantalones cortos y camisetas puestas en este tiempo nublado, lluvioso evocador del oeste de Oregon. Espero no tener que pasar tanto tiempo para regresar de nuevo a Vietnam.

AddThis Social Bookmark Button