Estimada Rocío:
Saludos y agradezco que persistas en traer a nuestra atención este tema que has tocado previamente en tus cartas a la Comunidad Hispana a través de El Centinela.
Tienes toda la razón y nuestro comportamiento durante las celebraciones de la Liturgia deja mucho que desear, y es causa que muchas personas nos califiquen a todos como desordenados e ignorantes. "Por unos pierden todos", como dicen.
En realidad a la mayoría le gusta el orden y desearían que todos lo observaran y practicaran. Son varios los elementos que causan esta condición y tantas más, las medidas de prevención que debemos aplicar.
Entre las medidas de prevención está la instrucción e implementación de normas de comportamiento de la comunidad, por los párrocos o celebrantes; el apoyo mutuo entre los párrocos, los miembros de pastoral (pastoral associates) y líderes dentro de las comunidades y finalmente, aplicar toda esta instrucción en una forma contínua y consistente, dentro de cada vicariato.
Mientras nos mantengamos aislados unos deotros, los que trabajamos y servimos a nuestras comunidades Hispanas y rehusemos poner atención a este dilema, o seguir teniendo disculpas por el mal comportamiento, seguiremos fomentando la confusión, frustración e irresponsabilidad de cada miembro dentro de estas comunidades.
Me parece que es tiempo de dialogar con los líderes de cada comunidad para examinar este punto.
Dios te bendiga y no te desanimes por favor. Estoy segura que la mayoría estamos de acuerdo contigo y El Centinela. Simplemente no hemos sentido el apoyo necesario para cambiar esta situación.
Fraternalmente en Cristo,
Martha Kovach